sábado, 30 de marzo de 2013

INMANUEL KANT

El próximo autor del que vamos a hablar en este blog es Inmanuel Kant, un filósofo nacido el 22 de abril de 1724 en Königsberg, que dedico su filosofía a una verdadera y profunda crítica de la razón, animado por la lectura del empirista Hume, quien le despertó del sueño dogmático racionalista.



Algunas de sus frases célebres son:

El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca.

El hombre es celoso si ama; la mujer también, aunque no ame.

La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia, la debilidad del fuerte.

En las tinieblas la imaginación trabaja más activamente que en plena luz.

Dormía y soñaba que la vida era bella; desperté y advertí que la vida era deber.

Con las piedras que con duro intento los críticos te lanzan, bien puedes erigirte un monumento.


sábado, 2 de febrero de 2013

El Obispo de Berkeley


George Berkeley (1685-1753), fue un filósofo irlandés profundamente religioso que dedicó su vida a fundamentar la fe en el discurso racional, a contracorriente del espíritu librepensador de su época, que estaba marcado por un cierto escepticismo. Berkeley suele ser considerado como el autor empirista situado entre John Locke y David Hume, tanto cronológicamente como en cuanto al desarrollo de los principios teóricos del empirismo.

Tras estudiar en Dublín y ordenarse como sacerdote, en 1710 escribió su principal obra Los principios del conocimiento humano y en 1734 fue nombrado obispo anglicano de Cloyne (al sur de Irlanda), algo poco usual entre los autores empiristas ya que normalmente eran considerados ateos, e interesados en la política.

Su filosofía suele resumirse en la famosa frase: "Ser es ser percibido o percibir", la cual intentaré explicar brevemente:

En primer lugar, debemos centrarnos en la visión que tenía Berkeley sobre las ideas. El creía que todo conocimiento es conocimiento de ideas, pero al filósofo le interesan particularmente las ideas como "substancias" o "existencia", que no están del todo claras, oponiéndose así a lo que John Locke había dicho sobre las substancias, que afirmaba que el concepto de substancia remite a un sustrato oculto e incognoscible, de manera que Berkeley afirmará que las palabras significan ideas, de modo que, por ejemplo, "Triángulo" es un concepto general que tiene que remitir a todo tipo de triángulo, pero que puede ser, sin embargo, " ni escaleno, ni isósceles, ni equilátero, ni oblicuo, ni rectángulo", inaugurando con ello el concepto de idealismo según el cual "el ser" de las cosas es su "ser percibidas" y adoptando así el principio de inmaterialismo por el cual la substancia ya no es materia, sino únicamente una substancia espiritual, de cuya existencia nuestros pensamientos son la prueba irrefutable ( tal y como decía Descartes).

Este principio de inmaterialismo lo enfrentó con filósofos como Hobbes y Locke, ya que afirmar que las cosas existen independientemente de nuestra percepción implica una contradicción, sobre todo desde un empirismo consecuente, puesto que si no debemos aceptar nada sobre lo que no exista una certeza absoluta únicamente podemos aceptar como ciertas las representaciones mentales.

Para aclarar esta contradicción, Berkeley pensó que debía existir algo que permaneciendo fuera de nuestra mente suscitase nuestras percepciones, y esta existencia extramental la halló en Dios, radicalizando así el empirismo y teniendo que redefinir el concepto de causa, considerando que las causas físicas no eran verdaderas causas, sino únicamente signos que la ciencia debía interpretar para asegurar la supervivencia.

La filosofía de Berkeley tuvo escasa aceptación entre sus contemporáneos, a pesar de sus esfuerzos por hacerla más popular con sus tres diálogos entre Hylas y Philonus.

En conclusión, Berkeley es un filósofo que, aplicando los principios empiristas, llega a la curiosa conclusión de un mundo material que existe solamente en la mente de Dios, es decir, un espiritualismo puro, que algunos empiristas contemporáneos como David Hume criticarán.

Me interesó hablar especialmente de este filósofo puesto que hace poco leí unos capítulos de un famoso libro de Bertrand Russell Los problemas de la filosofía, en el que Russell dedica un capítulo entero a este autor, a la percepción que Berkeley tenía de los objetos materiales y que me resultó muy interesante. Por ello os invito a todos aquellos que les atraiga este tema que lean dicho libro de Bertrand Russell, que es una lectura entretenida, ligera y fácil de comprender.

Espero que os haya gustado y que os haya resultado interesante.



viernes, 25 de enero de 2013

Vida de Descartes y sus aportaciones a las matemáticas



René Descartes nace enfermizo y débil en una familia de funcionarios de la nobleza
La Haye, touraine cerca de Tours ( Francia ) el 31 de marzo de 1596 y murió en Estocolmo  el 18 de febrero de 1650.

En cuanto a su aspecto esta descrito como un hombre pequeño de cabeza grande, nariz destacada, pelo negro hasta las cejas, de voz endeble y carácter frío y egoísta.

Con un año de edad queda huérfano al morir su madre y es criado y educado por su abuela materna y una nodriza.

 A los 10 años inicia sus estudios en el colegio de los jesuitas de La Fléche, en Anjou, donde estudia latín, griego, historia, moral, matemáticas, física, lógica y filosofía aristotélico escolástica con la influencia de Suárez.

Estudio derecho y medicina en la universidad de Poitiers, los dos siguientes años los dedica al estudio de las matemáticas animado por el padre Martin Marsenne que fue el mejor amigo de Descartes.

 A los 22 años se alista voluntario en el ejército y es destinado a Breda donde conoce a Isaac Beeckman, quien se dio cuenta del genio que tenia ante si, fue a el a quien en 1619 le comento su descubrimiento de lo que hoy se conoce como geometría analítica.

Tras su etapa militar regresa a París y posteriormente viaja por Europa hasta que en 1612 se instala en Holanda dedicándose durante unos 20 años a la investigación científica ya que al propagarse su fama era invitado por la realeza para tenerle en sus cortes (Carlos V de Inglaterra, Luis XIII de Francia, y la reina Cristina de  Suecia).

En su tiempo era sobre todo conocido por sus contemporáneos como uno de los tres o cuatro genios matemáticos de la época. Su invento más importante es la geometría analítica, un modo de representar los problemas matemáticos tanto geométrica como algebraicamente. Inventó las coordenadas cartesianas. Usando esa técnica, podemos resolver problemas geométricos mediante el álgebra y problemas algebraicos mediante la geometría. Este método analítico llevo a Newton y a Leibniz al cálculo infinitesimal que todos los científicos e ingenieros tienen que conocer, porque constituye el fundamento tanto de la física matemática como de la tecnología moderna.      

PRINCIPALES APORTACIONES DE RENÉ DESCARTES A LAS MATEMÁTICAS.

Es el creador de la geometría analítica.
Fue el primero en utilizar las coordenadas cartesianas.
Expresó por primera vez la duda sobre la posibilidad de solución a la duplicación del cubo.
Resolvió el problema de Pappus mediante geometría analítica.
Introdujo el segmento unidad y la construcción de la cuarta proporcional.
Extendió a las secciones cónicas el método de las normales.
Mostró que una ecuación tiene tantas raíces positivas como cambios de signos hay en la serie de coeficientes y tantas negativas como repeticiones de signos.
Dedujo que la ecuación de tercer grado se resuelve por radicales cuadráticos.
Estableció que una ecuación algebraica puede tener tantas raíces como unidades tiene su potencia mayor.
Distinguió curvas geométricas y mecánicas.
Utilizo el símbolo infinito.
Elaboro las razones por las que el mundo debe ser accesible a las matemáticas.
Fue el primero en utilizar  la notación exponencial, utilizada hoy día, aunque solo para exponentes naturales.
Descubrió la formula C+V=A+2 aunque generalmente se le atribuye a Euler.
Determino el radio y el centro de un circulo que debe cortar la curva en dos puntos consecutivos.
Formuló ( antes que Galileo) el principio de inercia.
En óptica se le debe la teoría corpuscular de la luz y las leyes de refracción.
Introdujo las ultimas letras del abecedario para las cantidades desconocidas y las primeras para las conocidas.
Creo una técnica para expresar las leyes de la mecánica mediante formulas algebraicas.


Como podéis ver, algunas de estas cosas en las que Descartes intervino o invento no resultan nada extrañas, no desde luego para una estudiante de segundo de bachillerato como es el caso, se trata de cosas muy útiles, grandes aportaciones matemáticas hechas por una sola persona. ¿Quién hoy en día no ha oído hablar de las coordenadas cartesianas o a escrito el símbolo de infinito?, esta claro que muchas de sus aportaciones no nos resultan extrañas y por ello creo que Descartes tiene mucho mérito puesto que probablemente sin sus aportaciones las matemáticas no serían hoy en día lo que son.

Por último, ya ha quedado claro que aporto una infinitud de cosas a las matemáticas, pero sabiendo todo lo que Descartes hizo a lo largo de su vida, apoyando en todo momento al progreso de la ciencia, me parece justo decir que es uno de los filósofos que en mi opinión aporto más a la humanidad y creo que se le debería dar más reconocimiento del que se le da, ya que si no hubiese realizado esta entrada no sabría todo lo que este hombre hizo.

sábado, 19 de enero de 2013

Hypatia, la primera mujer filósofa



Hypatia es la primera mujer que conjugó ciencia y filosofía, nace en el siglo IV en Alejandría y es considerada  la primera mujer de ciencia cuya vida esta bien documentada, que podría considerarse precedente de científicas como Marie Curie.
Hypatia aprendió las matemáticas de su padre, Theón, el cual era astrónomo y matemático que trabajaba en el Museo. Este supervisó todos los aspectos de la formación de su hija, educándola en un ambiente de pensamiento. Según la leyenda, Theón deseaba que su hija se convirtiera en un " ser humano perfecto" , algo poco común en la época ya que se consideraba a las mujeres menos humanas, y por ello desarrollo para ella una rutina física que le asegurase un cuerpo saludable y una mente muy funcional. Al enseñarle y compartir su conocimiento se creo entre ellos una fuerte atadura, en la que ambos vivían por y para la búsqueda de respuestas a lo desconocido. Theón le enseñó a Hypatia las diferentes religiones del mundo, el arte de la oratoria y los principios de enseñanza, cosa que motivo a las gentes de otras ciudades a estudiar con ella. Por todo ello la mayoría de los historiadores cree que superó los conocimientos de su padre a una edad muy joven, cosa que la hace realmente una mujer excepcional. Viajó  a Atenas y a Italia, dejando impresionados a todos aquellos que conocieron su inteligencia. Cuando regresó a Alejandría, se dedicó a la enseñanza de la matemáticas y la filosofía. El Museo había perdido su preeminencia y Alejandría tenía escuelas diferentes, unas eran para paganos, otras para judíos y otras para cristianos, sin embargo, Hypatia enseñaba a miembros de todas las religiones, y quizá fue titular de una cátedra municipal de filosofía. Según el enciclopedista bizantino Suidas, " Fue oficialmente nombrada para enseñar las doctrinas de Platón, Aristóteles, etc".

En cuanto a su pensamiento, es un hecho indiscutible que Hypatia se enfrascó en la política de Alejandría, de hecho existen revelaciones de algunos de sus alumnos como esta, de Hesiquio el Hebreo, que escribió: "Vestida con el manto de los filósofos, abriéndose paso en medio de la ciudad, explicaba públicamente los escritos de Platón, o de Aristóteles  o de cualquier otro filósofo, a todos los que la quisieran escuchar [...] Los magistrados solían consultarle en primer lugar para su administración de los asuntos de la ciudad".

Como pagana, era partidaria del racionalismo científico y un personaje político muy influyente, que se encontraba en situación peligrosa en la ciudad ya que Alejandría se iba convirtiendo a pasos agigantados en cristiana. En 412 Cyrilo, un cristiano fanático, se convirtió en el patriarca de Alejandría, y se desarrolló una intensa hostilidad entre él y Orestes, un prefecto romano de Egipto, antiguo alumno y viejo amigo de Hypatia. Tras asumir el poder, Cyrilo comenzó a perseguir a los judíos, echando a millares de judíos de la ciudad. Luego, a pesar de la vehemente oposición de Orestes, dedicó su atención a librar la ciudad de los neoplatónicos. Haciendo caso omiso de los ruegos de Orestes, Hypatia se negó a traicionar sus ideales y convertirse al cristianismo.

Así el obispo de Nikiu en sus crónicas nos cuenta:

"Y en esos días apareció en Alejandría una filósofa, pagana de nombre Hypatia, consagrada a las magias, astrología y músicas, engaño a muchas personas a través de la superchería satánica. El prefecto de la ciudad la honró, ya que le había engañado a través de su magia, dejó de asistir a la iglesia como había sido su costumbre, aunque encontrándose en una situación de peligro, volvió a asistir. No solo arrastró al gobernador sino a muchos otros creyentes. Habiendo decretado el gobernador un edicto en relación con el desarrollo de los espectáculos teatrales, y los ciudadanos que asistiesen a ellos. En cuanto Cyrilo fue nombrado patriarca, quiso conocer el sentido de este edicto. Había un hombre de nombre Hierax, un cristiano entendido e inteligente, seguidor del patriarca y obediente a sus deseos, y bien versado en el conocimiento de la fe cristiana, que acudió al teatro para conocer la naturaleza del decreto. Pero cuando los judíos le vieron en el teatro, clamaron "este hombre no viene con buenos propósitos, solo busca la provocación".."

El asesinato de Hypatia está descrito en la obra de un historiador cristiano del siglo V, Sócrates el Escolástico:

"Todos los hombres la reverenciaban y admiraban por la singular modestia de su mente. Por lo cual había gran rencor y envidia en su contra, y porque conversaba a menudo con Orestes, y se contaba entre sus familiares, la gente la acusó de ser la causa de que Orestes y el obispo no se habían hecho amigos. Para decirlo en pocas palabras, algunos atolondrados, impetuosos y violentos cuyo capitán y guía era Pedro, un lector de esa iglesia, vieron a esa mujer cuando regresaba a su casa desde algún lado, la arrancaron de su carruaje; la arrastraron a la iglesia llamada Cesárea; la dejaron totalmente desnuda; le tasajearon la piel y las carnes con caracoles afilados, hasta que el aliento dejó su cuerpo; descuartizan su cuerpo; llevan los pedazos a un lugar llamado Cinaron y los queman hasta convertirlos en cenizas".


Aunque la vida de Hypatía acabó trágicamente, su obra permaneció y después Descartes, Newton y Leibniz extendieron su trabajo. Alcanzando logros extraordinarios para una mujer de su época. Los filósofos la consideraron una mujer de gran conocimiento y una maestra excelente.


Para finalizar, aunque la mayoría de sus escritos se han perdido, existen muchas referencias sobre ellos. Además, Hypatia murió en una época conveniente para los historiadores  ya que fue la última científica pagana del mundo debido a que su muerte coincidió con los últimos años del imperio romano. Como no hubo adelantos significativos en el ámbito de las matemáticas, astronomía ni en la física en ninguna parte del mundo occidental en los años siguientes, ha llegado a simbolizar el fin de la ciencia antigua, ya que después de su muerte, y aunque la decadencia ya existía desde hacía varios siglos, después de su muerte sólo existieron la barbarie y el caos de los años de oscurantismo ( El oscurantismo fue llamado a la práctica de prevenir de forma deliberada que hechos o detalles de algún asunto se dieran a conocer, es decir, restringir la difusión del conocimiento al público.)


Una buena película para conocer un poco más a esta filósofa es la película " Agora ", dirigida por Alejandro Amenábar, del año 2009, que habla de como Hypatia lucha por salvar la sabiduría del mundo antiguo, debido a que hordas de fanáticos se ensañan con la legendaria biblioteca de Alejandría, sin saber que su joven esclavo Davo se debate entre el amor que le profesa en secreto y la libertad que podría alcanzar uniéndose al imparable ascenso del cristianismo.

A mi personalmente me parece admirable que una mujer, en la época que le toco vivir, en una época de machismo y desprecio por la figura de la mujer, haya llegado a ser tan conocida y haya podido demostrar la capacidad intelectual de la mujer.
Es realmente admirable como lucho por lo que creía y dio su vida por ello. Su padre sin duda debió de ser un gran hombre ya que de no ser así no hubiese iniciado a su hija en la ciencia y la filosofía.

lunes, 31 de diciembre de 2012

¿Es ético experimentar con animales?

Bien, esta pregunta esta algo desencaminada respecto a mis últimas entradas, pero ya llevaba un tiempo queriendo hablar sobre el tema ya que es un tema de discusión muy actual.

Para empezar, debéis saber que existen dos posturas antagónicas respecto a este tema, los que sostienen que es una aberración experimentar con animales y la de aquellos que piensan que los animales están al servicio del ser humano.
Sin embargo, entre las posturas mencionadas anteriormente, si se hiciese una encuesta, la mayoría responderían que depende del tipo de experimento, de modo que como toda cuestión que se plantea, las cosas no son ni blancas ni negras, sino grises.

Ahora bien, la gente que dice que depende del tipo de experimento ¿En qué se basa? ¿ Conoce cómo son realmente las cosas o quizás solamente pretenda ser neutral? Bien, para responder esta pregunta os empezaré contando como ven este problema algunos científicos y por último daré mi opinión personal.

Bien, Kepa Tamames señala que los derechos de los animales son equiparables a los del ser humano y cree que no es tan útil como pinta la experimentación ya que cada enfermedad que tiene un ser humano se basa en factores individuales y por lo tanto no se puede comparar a un mono que se le ha inoculado cáncer de pulmón con el tumor que desarrolla un fumador después de 30 años de hábito. Jesús Mosterín, en la misma línea que Tamames, afirma que las diferencias genéticas entre cualquier animal y el ser humano son más pequeñas de lo que se esperaban, y aunque es obvio que hay diferencias, no podemos hacer unas diferencias tajantes entre el ser humano y el resto de animales. El presidente de ATEA, también con una postura animalista dice que los animales son entes biológicos que sufren y que el ser humano puede evitar su sufrimiento pero no lo hace, a pesar de ser seres éticos capaces de hacer juicios de valor o discernir entre lo que esta bien y lo que esta mal.

Sin embargo, hay científicos como Félix Goñi que sostiene "vale más la vida de cualquier ser humano que la de cualquier animal" y que la experimentación ha sido enormemente útil a lo largo de la historia de la medicina ya que aunque no todos los experimentos son extrapolables al ser humano, de todos se extraen conclusiones positivas. Ante científicos con posturas similares a la de Goñi, Tamames afirma que la experimentación con animales vivos continúa por dos razones: por que es un negocio que mueve miles de millones y el especismo, es decir, creer que el ser humano es superior al resto de los animales y que tiene pleno derecho sobre ellos. Y aquí es cuando cabe señalar una afirmación de Mosterín que me gustó especialmente ya que se plantea si el ser humano es superior al resto de animales, y responde ingeniosamente a esta cuestión diciendo "en tierra firme, yo soy superior a un pez que vive a 4.000 metros de profundidad, pero en su hábitat no".

Con todo ello creo que ya podéis entender fácilmente donde esta el problema para resolver esta pregunta y llegar a vuestras propias conclusiones, yo personalmente creo que si es algo útil, aunque con ello persigan más intereses económicos que médicos ya que si es verdad que llegan a realizar experimentos con éxito que llegan a salvar muchas vidas, y aunque los animales sufran (cosa que preferiría que no pasara si hubiese otra alternativa), creo que no nos paramos a pensar en la cantidad de animales que se matan para venderlos al consumo, y lo que han sufrido la mayoría, ya que han sido criados en grandes granjas con muchos otros y en jaulas que la mayoría de las veces no se pueden ni mover dentro, y sin embargo, cuando nos los comemos no nos paramos a pensar lo que han sufrido esos animales. Eso si, creo que también deberían investigar acerca de una forma de experimentación alternativa que no fuese tan peligrosa para los animales.

Por último, claro esta que los seres humanos y los animales no somos iguales, pero ambos somo entes biológicos que sufrimos y creo que es una barbaridad que algunos científicos no se den cuenta del daño que les hacen.




domingo, 25 de noviembre de 2012

¿Qué ocurrió con las obras perdidas de Aristóteles?

Bien, creo interesante hablar de las obras de Aristóteles, el cual sus obras se dividen en dos grupos:

-Las obras exotéricas, diálogos en su mayoría dirigidos al gran público.

-Las obras pedagógicas o esotéricas, que eran resúmenes de las lecciones dadas en el Liceo ( la escuela fundada por Aristóteles en Atenas).

De las obras exotéricas sólo se han conservado algunos fragmentos, mientras que de las esotéricas casi todo, de modo que cabe preguntarse  qué ha ocurrido con esas obras.
¿Por qué se han perdido?.

Bien, tras una larga investigación por la red he descubierto porque tantas obras de Aristóteles se perdieron, el siguiente fragmento es de un texto escrito por Patricio de Azcárate, el cual me ha parecido bastante interesante y completo y del cual aportare mi conclusión personal al final y mis opiniones. He subrayado y puesto en negrita aquellas partes que me parecen más interesantes para comprender este misterio de la pérdida de las obras de Aristóteles.

"Con respecto a la suerte que desde su origen corrieron las obras de Aristóteles, se dice, que en un principio fueron legadas a Teofrasto, discípulo y sucesor de Aristóteles; que después este las legó a Neleo, quien las llevó a Escepsis y las dejó a sus herederos, gentes ignorantes; pero que temerosos estos de que quisiera hacerlas suyas el rey de Pérgamo, hombre apasionado por la ciencia, las escondieron bajo de tierra dejándolas expuestas a la humedad y a la podredumbre, hasta que pasado mucho tiempo las vendieron a Apelicon de Teos, hombre aficionado a los libros. Dícese también que, aunque poco conocedor éste de la filosofía, restauró los pasajes que en los manuscritos habían sufrido alteración; que la colección formada por este cayó, cuando el saqueo de Atenas por los romanos, en poder de L. Silla, quien por primera vez las llevó a Roma, encomendándolas al gramático Tirannion; y en fin, que el peripatético Andrónico de Rodas consiguió de Tirannion que le proporcionara copias, con cuyo medio puso en orden las obras de Aristóteles. Esta relación que, a ser cierta, supone un completo desorden en las obras que han llegado hasta nosotros, es muy sospechosa, sin que pueda tener otro origen que el juicio del mismo Andrónico, el cual para dar valor a sus trabajos quiso rebajar exageradamente los de sus predecesores; sin que pueda creerse, que haya sido este el único conducto por donde han llegado a nosotros las obras del filósofo, según creen algunos comentadores. Si conocemos o no en la actualidad todas las obras que escribió Aristóteles es un hecho oscuro, e independientemente de algunas que a ciencia cierta faltan hay incertidumbre respecto del conjunto de ellas; a cuyo propósito nuestro Luis Vives dice, que Cicerón en su obra De natura Deorum prueba con citas de Aristóteles la Providencia de Dios por la grandeza, hermosura y orden del universo, y que este argumento no se encuentra en ninguna de las obras que conocemos; que el mismo Ciceron tuvo en sus manos un tratado de este filósofo con el mismo título que el suyo De natura Deorum; que Servio, el gramático, cita a Aristóteles para probar, que algunos seres divinos están sujetos a la muerte, idea que tampoco se encuentra en sus obras conocidas; que Isidoro, mucho más antiguo que el Hispalense, y Clemente en sus Misceláneas (Stromatibus) dicen, que Aristóteles habla de los dioses locales que presiden a las ciudades y reinos, idea también desconocida; y finalmente que Diógenes Laercio hace subir a cuarenta los volúmenes del Estagirita, número incompatible con los que existen. De todas maneras, sin que pueda fijarse el número, la pérdida de una porción de ellas es incontestable.


Pero lo cierto es, que cuando verdaderamente se dieron a conocer las obras de Aristóteles fue al comienzo de la era cristiana, en que su Organum penetró en todas las escuelas griegas y latinas, pues como es extraño a todos los sistemas, todos le explicaban y comentaban. Preocupó grandemente el ánimo de los Santos Padres, y hasta se supone que San Agustín había escrito un compendio de las categorías, lo cual no está justificado. Además de los trabajos de muchos comentadores griegos, el estudio del Organum no cesó en Constantinopla y en la Europa occidental. Ya en el siglo VI tenemos una traducción del Organum hecha por Boecio. Cultivaron su estudio en el siglo VII Beda e Isidoro Hispalense, como la cultivó Alcuino en el siglo VIII en la corte de Carlo Magno, y el Organum dio lugar en el siglo XI a la famosa querella entre el nominalismo y el realismo. Ya por entonces comenzaron a ser objeto de estudio las demás obras de Aristóteles, y como se descubrieran en ellas ciertas tendencias heterodoxas, que fomentaban las herejías, todas, menos la lógica, fueron quemadas en la plaza pública de París en el año de 1210, de resultas de la visita de inspección que un legado del Papa hizo a aquella Universidad, donde se prohibió su estudio. Esta tentativa y las demás que se hicieron en este sentido fueron inútiles, porque haciéndose sentir cada vez más la necesidad de ensanchar la esfera de acción en que había estado encerrada la inteligencia humana por espacio de cuatro siglos, el desbordamiento fue tan irremediable como irresistible, y se vio a Alberto el Grande comentar las obras de Aristóteles, a Santo Tomás, el ángel de la escuela, explicar algunas de las partes más difíciles, siguiendo una infinidad de doctores su ejemplo, y hasta se tradujo a Aristóteles bajo la protección del papa Urbano V y del cardenal Besarion, proclamándole el padre de la ciencia y llegando a tributarle una sumisión tan ciega, que se proscribió toda doctrina que contrariara la de este filósofo, calificándola de herética; intolerancia que llegó hasta tal punto, que el Parlamento de París impuso en 1629 pena de la vida al que atacara el sistema de Aristóteles. Pero más aún; el protestantismo, bajo la dirección de Melanchthon, fue peripatético, como lo fue la Compañía de Jesús, que se valió de esta arma para combatir a los libres pensadores y sobre todo a los cartesianos. El renacimiento de las letras dio sus frutos y la reacción en el siglo XVIII fue terrible. La doctrina aristotélica cayó en el más profundo desprecio, y se vio relegada a los conventos y seminarios. Llovieron las sátiras y las invectivas contra el peripatetismo, y hubo complacencia en repetir lo que había dicho Bacon en el siglo anterior: que Aristóteles había degollado a sus hermanos, como hacen los príncipes otomanos, para erigirse en rey absoluto de la ciencia. El siglo XIX es más justo con Aristóteles; si no le mira como un oráculo, reconoce los grandes servicios que ha hecho a la ciencia; y consagrado al estudio de su sistema, declara sus excelencias, nota sus vacíos, y vive penetrado de que conocer a Aristóteles es, no sólo conocer la marcha del espíritu humano, sino también el estado actual de la ciencia. Estos trabajos y los juicios críticos a que ellos han dado lugar se deben en gran parte a Kant, Hegel, Cousin y especialmente a M. Bartelemy Saint-Hilaire, que ha dado a luz en lengua francesa todas las obras de Aristóteles, con una erudición y una penetración tan profundas, que causan verdadera admiración, y cuyos esmerados trabajos son los que principalmente hemos tenido a la vista al hacer esta publicación.

En cuanto a la autenticidad de las obras de Aristóteles que han llegado hasta nosotros se han suscitado muchas dudas, y ha sido materia en la que se ha ejercitado la inteligencia de muchos críticos. Es cierto que en un principio se publicaron muchos tratados diferentes sobre una sola y misma cuestión bajo el nombre de Aristóteles, y aún más cierto también que los peripatéticos Teofrasto, Eudemo y Fanias, émulos de su maestro, dejaron muchas obras con los mismos títulos que las de Aristóteles, unido todo lo cual a las complicaciones producidas por el transcurso de tantos siglos como han mediado, ha hecho surgir naturalmente la polémica suscitada sobre este punto. Sin embargo, hay dos razones de mucha fuerza, que nos autorizan para tener por auténticas las obras del Estagirita que conocemos. La serie de comentadores no interrumpida desde Aristóteles, y principalmente Andrónico de Rodas, Adrasto y Alejandro de Afrodisia , que sostiene la autenticidad, son una prueba irrecusable en favor de esta. Por otra parte, si se consultan las obras en sí mismas, y se ve en ellas identidad en el fondo y en la forma, en el pensamiento y en el estilo, no habiendo una que no esté relacionada con las demás por medio de las continuas citas y remisiones que hace Aristóteles de unas a otras, no puede quedar duda de la autenticidad de todas ellas. Quizá en una misma obra, según han llegado hasta nosotros, no aparezcan los tratados colocados en el orden que reclama la forma didáctica y el encadenamiento lógico de las ideas, como tendrán ocasión de observar nuestros lectores en el tratado de la Política; pero si las obras andaban en manos de copistas, los tratados corrían sueltos, la forma didáctica era casi desconocida, y estaba pendiente la colocación del juicio particular de cada uno, no es razón esta para combatir la autenticidad del conjunto, en el que aparecen por completo el pensamiento y el estilo de Aristóteles.

Una de las divisiones de las obras de Aristóteles que han venido admitiendo todos los comentadores, es la de obras esotéricas y exotéricas. Las primeras son las que destinaba a la enseñanza reservada a sus discípulos predilectos, y tenía por objeto el cultivo de la ciencia bajo una forma muy severa, y con aplicación a las cuestiones más encumbradas en el campo de la filosofía. La segunda, por lo contrario, se ocupaba de la indagación de cuestiones preliminares de un orden menos riguroso, que exigía menos erudición, pero que ponía en aptitud de alcanzar una regular ilustración. El fundamento que hay para creer que existían estas dos clases de enseñanza, estriba en las distintas citas que Aristóteles hace refiriéndose a sus obras exotéricas (3). ¿Cuál era la causa de este secreto que se supone en unas doctrinas y no en otras? ¿Era el temor a la publicidad? La filosofía en Grecia, se dice en el Diccionario filosófico, en tiempo de Aristóteles era demasiado independiente, demasiado libre para que tuviera necesidad de semejante disimulo. Suponer en los filósofos griegos de tiempo de Alejandro esta timidez, esta hipocresía filosófica, es interpretar mal algunos pasajes de los escritores antiguos. Sin embargo, a nosotros no nos parecen tan concluyentes estas razones, cuando tan reciente estaba el sacrificio de Sócrates, y cuando el mismo Aristóteles tenia sobre sí al tiempo de su muerte una acusación de impiedad que le obligó a huir temiendo que le alcanzara igual suerte que al primero.

Si todos los comentadores están acordes en reconocer estas dos clases de enseñanzas, no sucede lo mismo con respecto a señalar entre las obras que conocemos cuáles son exotéricas y cuáles esotéricas. Las reflexiones, que el historiador Ritter hace para probar que las obras que han llegado hasta nosotros tienen indudablemente el carácter de esotéricas o acroamáticas son concluyentes. Se observa, en efecto, que todas ellas muestran un tipo de elevación que alcanza las mayores alturas de la ciencia, formando además un todo, como lo prueba el enlace de todas ellas, el cual es tan manifiesto que se ve a Aristóteles relacionar los libros del alma y los estados diversos de la vida de la misma con sus indagaciones físicas; que en la Metafísica remite a sus lectores a las obras lógicas, y particularmente a las categorías y analíticos; que la Política y la Moral se apoyan mutuamente y hay en ellas continuas referencias a las obras lógicas; y hasta en su Poética y en su Retórica se alude muchas veces a los tratados de Moral y de Lógica. Esta conjetura tiene también en su apoyo el descuido que se nota en el estilo en todas las obras que conocemos de Aristóteles, como quien se propone dar a conocer la verdad, curándose muy poco de las formas; mientras que si todas o algunas tuvieran el carácter de exotéricas, o lo que es lo mismo, de lecciones públicas de preparación, más bien literarias que filosóficas, el buen decir y las bellas formas tendrían un interés preeminente. La existencia de las dos enseñanzas es indudable, pero también lo es que una parte de las obras de Aristóteles se ha perdido, y es cosa natural que tratándose de salvar algunas, fueran estas las principales del filósofo, las que más caracterizan su doctrina, y estas eran las esotéricas. Pues si bien por algunos fragmentos de sus obras exotéricas, que han llegado hasta nosotros, se conoce que la exposición era en ellas más rica y más elegante, porque lo requería la condición de estos tratados, nos serian, sin embargo, de escasa utilidad para el conocimiento de la filosofía de Aristóteles."
                       

 Bien, como podéis observar se trata de un texto de fácil lectura que nos explica muy bien las posibles causas de la desaparición de buena parte de las obras de Aristóteles, y porque se han conservado  las que conocemos en nuestros días.

Tal y como he ido subrayando durante la lectura de este texto, una de las causas de su misterio y desaparición es la posible manipulación de los textos por Andrónico de Rodas, el cual pretendía darle mayor importancia a sus textos desvirtuando los de sus predecesores. Por ello, saber si los textos de Aristóteles que han llegado hasta nuestros días los ha escrito el propio Aristóteles es un misterio.

También ha influido en su desaparición la religión cristiana, la cual analizo con lupa aquellos textos que tenían ciertas tendencias heterodoxas, los cuales fomentaban las herejías, y todas las obras menos las de lógica fueron quemadas en la plaza pública de París en el año 1210, perdiendo así buena parte de las obras aristotélicas.

Por otra parte, las obras que han llegado hasta nuestros días son en su gran mayoría esotéricas, que como comentaba al principio de este post, las obras esotéricas son resúmenes de las lecciones dadas en el  Liceo y por ello se presenta la duda de si realmente fueron escritas por Aristóteles o fueron sus discípulos los que las escribieron, los cuales también escribieron obras con los mismos títulos que Aristóteles.

Pero ante todas estas dudas y queriendo creer que las obras que se nos presentan actualmente como de Aristóteles son del, es lógico que en tantos años sólo se hayan conservado algunas obras, y que se haya tenido más cuidado con las obras más importantes de Aristóteles, teniendo en cuenta que los avances tecnológicos hasta los últimos siglos no lo han permitido y que los acontecimientos históricos no han hecho por la labor, creo que es un milagro que lleguen hasta nuestros días los textos de este filósofo y que independientemente de que pudieron haber sido manipulados o escritos por otra persona está claro que se trata de doctrinas filosóficas importantes en el mundo actual para entender el pensamiento en la antigüedad. Creo que no resulta tan importante saber si fueron manipulados o no, como saber que decía Aristóteles en sus otros textos ya que aunque seguramente no tuviesen una importancia relevante podrían revelarnos más aspectos acerca del pensamiento aristotélico, del cual otros autores han revelado en sus escritos algunos aspectos del pensamiento de Aristóteles, que no pueden ser comprobados debido a la falta de esa documentación escrita que probablemente lo confirmaría alguna de sus obras perdidas.

Sin duda lo que ocurrió con las obras exotéricas de Aristóteles es un misterio.                                                    

ARISTÓTELES



Bien, tras haber hablado de Platón y de su mito del carro alado, vamos a pasar a hablar del famoso filosofo griego, esta vez originario de Estagira, Macedonia, Aristóteles.

Aquí os dejo una imagen de Aristóteles:


Y como no, alguna de sus frases célebres:

-La amistad es un alma que habita en dos cuerpos, un corazón que habita en dos almas.
-El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona.
-El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.
-La esperanza es el sueño del hombre despierto.
-Sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego.
-No se puede ser y no ser algo al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto.
-No hace falta un gobierno perfecto, se necesita uno que sea práctico.
-No se puede desatar un nudo sin saber como esta hecho.